
Se le acusa de estafa por recibir el precio y no entregar la mercancía, y por falsificación en la factura de la operación que presentó el acusado en el previo procedimiento civil donde el comprador le reclamó la devolución del precio. La acusación tendrá que probar que el vendedor concertó la venta ya con la intención de no efectuarla y quedarse el precio, lo que se conoce como dolo ex ante, y que la falsificación afectó a algún elemento sustancial de la factura ya que no toda modificación de un documento tiene relevancia penal.
(Fuentes: medios de comunicación citados)