
La operación se inició tras diversas reuniones llevadas a cabo en la Central de Europol en las que se decidió que el pasado 27 se establecería un dispositivo en 16 países de la Unión Europea y en la que se encontraban implicados 37 aeropuertos. El objetivo de dicho dispositivo era localizar a decenas de personas que habían comprado billetes de avión a un bajo precio. Los billetes, a su vez, habían sido adquiridos en Internet por otros individuos que utilizaban tarjetas de crédito falsas.
El modus operandi consistía, en primer lugar, en obtener las numeraciones de tarjetas bancarias por diversos medios que iban desde Internet hasta los envíos a través de mensajería instantánea en los que aparecían los datos de las tarjetas. Posteriormente, utilizaban las tarjetas para las compras en diversas páginas web de billetes de avión electrónicos.
Billetes previo encargo
Una vez que los billetes eran comprados a través de la red, estos eran vendidos, a veces previo encargo y, otras, ofertados por los propios compradores o intermediarios. Estos billetes figuraban asociados a una identidad que podía ser real o falsa pero que permitían a los viajeros materializar el embarque. Los billetes eran pagados en efectivo, a través de envíos de dinero o mediante transferencias bancarias a un precio sensiblemente inferior al del mercado.
La operación ha sido llevada a cabo por la UDEF Central de la Comisaría General de Policía Judicial. La misma ha sido coordinada por agentes de la Sección de Fraudes Digitales de la Brigada de Investigación Tecnológica, de la Sección de Medios de Pago y de la Oficina Central de Europol. Han participado las Comisarías de los Aeropuertos de Madrid-Barajas, Barcelona-Prat de Llobregat, Málaga-San Juan y Palma de Mallorca-San Joan, así como la Guardia Civil.
(Fuente: Ministerio del Interior, 28.06.13)