

Las condiciones de pago que estipulaban eran de 30, 60 ó 90 días con el fin de disponer de tiempo suficiente para estafar al mayor número de empresas posibles y vender la mercancía luego a menor coste a las empresas receptadoras, sin abonar cantidad alguna a quien se lo había vendido. Mediante este método, los estafadores habrían obtenido ganancias por encima de los 2 millones de euros, si bien el total defraudado está aún por determinar.
Se les imputa los delitos de estafa, blanqueo de capitales, receptación, delitos societarios, falsificación de documentos y pertenencia a banda criminal, entre otros. Se ha intervenido abundante documentación, equipos informáticos, teléfonos móviles, un vehículo, vinos, licores, embutidos y aceites.
Los timadores han estafado a empresas de las provincias de A Coruña, Álava, Albacete, Alicante, Badajoz, Barcelona, Burgos, Cantabria, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Granada, Guipúzcoa, Huelva, Jaén, La Rioja, León, Lleida, Lugo, Madrid, Málaga, Murcia, Orense, Palencia, Pontevedra, Salamanca, Segovia, Sevilla, Tarragona, Tenerife, Teruel, Toledo, Valencia, Valladolid, Zamora, Zaragoza.
(Fuente Ministerio de Interior: 06.02.14)