
Su ‘modus operandi’ es el siguiente: El joven se gana la confianza de una persona mayor, varones o mujeres, ya que tiene buena presencia y es muy amable; se presenta como hijo/conocido de los vecinos/familiar lejano, etc, manifestando estar en una situación de apuro –tiene que ir urgentemente a otra ciudad por ingreso hospitalario del padre, siendo necesario dinero para abonar el taxi– o por habérsele estropeado el vehículo. Siempre pide cantidades de dinero entre 100 y 200 euros, por lo que las víctimas suelen colaborar y después es cuando se dan cuenta que han sido objeto de una estafa.
Es muy amable, no emplea violencia, pero es importante que las personas mayores estén atentas ante las solicitudes de ayuda. Si tienen algún tipo de duda sobre lo que les está solicitando, llamen al 091 o al 112.
(Fuente: El Norte de Castilla)